Aunque el Gran Premio de Hungría del fin de semana pasado no fue tan emocionante como el de Hockenheim la semana anterior, sí nos dio la oportunidad de disfrutar de otra actuación perfecta de Lewis Hamilton. Al mismo tiempo, Ferrari perdió sus posiciones fuertes y Sebastian Vettel llegó al receso con muchos menos puntos de lo que probablemente esperaba.

Hamilton se las arregló para ampliar su ventaja y apenas cometió errores desde la clasificación hasta el final de la carrera. A pesar de que todavía no tiene el control total del campeonato, parece estar en mejor posición que nadie en toda la temporada.

No obstante, las cosas podrían haber sido muy diferentes para Ferrari y Vettel. Aunque no cometieron errores tan grandes como en el pasado, debe ser muy frustrante saber que tenían el auto más rápido y aun así terminaron en segundo lugar.

Vamos a echar un vistazo a cómo Hamilton consiguió una victoria tan cómoda en una carrera que Ferrari debería haber dominado.

El clima

Uno de los principales factores que ayudaron a Hamilton a liderar el fin de semana fue su habilidad de hacer frente a la lluvia intensa. Las tres primeras sesiones de práctica fueron en suelo seco y parece que el Mercedes fue difícil de controlar para sus pilotos. Durante las prácticas, ambos pilotos giraron en la chicana y el auto parecía inestable. Por el contrario, el Ferrari que conducía Vettel fue claramente más rápido, como lo ha sido desde el Gran Premio de Gran Bretaña a principios de julio.

Durante la última sesión de práctica del sábado por la mañana, Valtteri Bottas se las arregló para ganar tiempo en las vueltas y terminar en segundo, a tan solo 0.06 segundos de Vettel. En ese momento, parecía que había una posibilidad real de un arranque desde la primera fila de la parrilla para Ferrari. Además, Ferrari y Vettel son conocidos por moderar el ritmo hasta que realmente lo necesitan, así que había incluso una posibilidad de pole.

Un arranque en primera fila para cualquiera de los pilotos de Mercedes habría sido un resultado excelente, y parecía que Hamilton se dirigía a otro fin de semana de control de daños, al igual que en Alemania y Gran Bretaña.

Sin embargo, una gran tormenta durante la clasificación cambió rápidamente las cosas. Hamilton es excelente en condiciones de lluvia y su última carrera en una pista empapada en la Q3 lo puso en la posición de pole por dos décimas de segundo sobre su compañero de equipo. Una vez más, Mercedes se había asegurado otro bloqueo de la primera fila. Ninguno de los pilotos de Ferrari estuvo siquiera cerca de desafiar a Hamilton y Vettel solo logró el cuarto puesto.

La posición de pole le dio a Hamilton una oportunidad real de ampliar su ventaja en el campeonato, siempre que consiguiera una salida limpia en la carrera. El Hungaroring es conocido por ser un circuito en donde es difícil rebasar, por lo que los pocos segundos al principio serían cruciales. Hamilton no siempre ha conseguido las mejores salidas de esta temporada y ya que la primera curva estaba bastante lejos, había una posibilidad real de perder la posición frente a un Ferrari más rápido.

Sin embargo, después del primer giro de la primera vuelta, Hamilton tenía poco de qué preocuparse: se colocó a la delantera, con Bottas y Vettel detrás, y amplió constantemente su ventaja en las primeras vueltas a unos cuatro segundos. Bottas no pudo igualarlo en ritmo y a Vettel, que tenía una estrategia de neumáticos diferente, solo le quedaba esperar lograr rebasar al segundo Mercedes después de su propia parada, y luego intentar alcanzar a Hamilton con neumáticos más nuevos y rápidos hacia el final de la carrera.

La decisión de Ferrari de empezar con los neumáticos más lentos y duraderos de compuestos blandos fue un riesgo, pero claramente sintió que valía la pena. Puede que haya alentado la salida, pero pensó que eso le daría la mejor oportunidad de ganar en el auto más rápido. Cuando Vettel subió a la tercera posición tras una valiente jugada alrededor del exterior de su compañero de equipo, parecía que había posibilidades de que funcionara.

Los autos rezagados y la lenta parada en boxes de Vettel

Today be like… 😃✌🏾🏆

Публикация от Lewis Hamilton (@lewishamilton)

Bottas hizo una parada temprana para cubrir la de Raikkonen y Hamilton se detuvo en la vuelta 25. La siguiente etapa de la carrera para Vettel se centró en cerrar la brecha con Bottas. La velocidad del alemán no parecía lo suficientemente buena como para igualar o ampliar un margen suficiente hacia Hamilton, que ahora tenía neumáticos mucho más nuevos.

Vettel definitivamente tenía que adelantársele a Bottas después de su propia parada para tener la oportunidad de ganar, y la mejor oportunidad posible de terminar segundo. Sabía que Ferrari tenía el auto más rápido y que Hamilton tendría ya los neumáticos desgastados,

mientras que en ese momento Bottas tenía neumáticos mucho más nuevos y no parecía que tuviera la velocidad para adelantársele a Vettel. En la vuelta 35 estaba cerca de 25 segundos detrás de Vettel, pero una parada en boxes le costó alrededor de 21 segundos y aunque la velocidad de Vettel era buena cuando se acercó a su parada, parecía que la de Bottas no era lo suficientemente buena.

Sin embargo, en ese momento Vettel se estaba acercando a los autos rezagados y perdió algunos segundos mientras los sorteaba. Carlos Sainz pasó por demasiadas banderas azules sin dejar pasar al líder, mientras que Vettel estaba claramente molesto de saber que estaba perdiendo segundos vitales.

Al mismo tiempo, Bottas finalmente encontró el ritmo, quizás después de que su equipo lo instó a ello, por el bien de su compañero de equipo. Durante las cuatro vueltas anteriores a la parada de Vettel, su ventaja sobre Bottas se redujo en 5.3 segundos y Bottas completó su vuelta más rápida de la carrera cuando Vettel hizo su parada.

Ya no era seguro que Vettel pudiera detenerse y salir por delante de Bottas.  Una parada lenta en boxes de 4.2 segundos terminó costándole: salió del carril del pit muy cerca de Bottas, pero detrás de este. Si no hubiera sido por un problema con la pistola para ruedas, había muchas posibilidades de que hubiera salido adelante, y también si Sainz lo hubiera dejado pasar antes.

A menos de 30 vueltas para terminar, ni Vettel, ni Hamilton, ni Bottas tenían programado hacer otra parada, así que Vettel tenía que encontrar una manera de pasarlos en las próximas vueltas o no tendría ninguna posibilidad de alcanzar a Hamilton. Vettel se quedó en tercera posición durante 24 estresantes vueltas atrás de Bottas, mientras que Hamilton seguía adelante. Cuando Vettel finalmente pasó a Bottas, ya prácticamente no tenía oportunidad de ganar.

Si Vettel hubiera logrado salir de la parada en boxes en segundo lugar, había muchas posibilidades de que hubiera podido cerrar los más o menos ocho segundos de Hamilton, especialmente con neumáticos nuevos y ultra blandos y con su más rápido. No hay garantía de que lo hubiera adelantado, pero al final ni siquiera tuvo la oportunidad de intentarlo.

 

¿Qué le espera a Ferrari?

En Silverstone, Hockenheim y el Hungaroring, Mercedes y Hamilton tuvieron que luchar y en las tres carreras hubo una posibilidad de que perdieran terreno en las carreras del campeonato. Sin embargo, en las tres ocasiones le dieron la vuelta a la situación, principalmente debido a la magnífica conducción de Hamilton, pero también a causa del terrible error de Vettel en Alemania y a algunas decisiones estratégicas inteligentes.

Si no hubiera llovido en Hungría, Hamilton probablemente tendría una ventaja reducida en el campeonato, posiblemente a unos 10 puntos o menos. Sin embargo, ahora está adelante y muy cómodamente, con casi 24 puntos, y otras nueve carreras por seguir.

La próxima tendrá lugar en Spa durante el último fin de semana de agosto. Una vez más Ferrari será el favorito para ganar; la potencia extra que tiene sobre Mercedes, por primera vez desde que comenzó la era de los turbos híbridos, será una gran ventaja en Bélgica. Después de Spa está Monza, la carrera de casa de Ferrari, y sin duda será el favorito para ganar ahí.

Sin embargo, como se ha demostrado una y otra vez, ser el favorito no garantiza nada y tener el auto más rápido no siempre es suficiente para ganar. Aunque sí es significativo que los Ferrari son más rápidos, es realmente por un pequeño margen y si cometen errores, incluso minúsculos, podrían tener enormes repercusiones. Tanto los equipos como sus pilotos han tenido errores y seguramente van a cometer más en el resto de la temporada, así que la pregunta es qué equipo manejará mejor estas equivocaciones.

Si Vettel puede ganar en Spa y Monza, la peor posición en la que estará es a diez puntos de Hamilton, abriendo de verdad la competencia a solo ocho carreras de la final. Sin embargo, Hamilton parece haber encontrado su mejor forma, y Vettel sabe que un pequeño error, o un poco de mala suerte, podría causar que Hamilton amplíe su ventaja a más de 30 puntos en poco tiempo.

Sólo hay que analizar la temporada pasada. Vettel ganó en el Hungaroring para ampliar su ventaja a 14 puntos antes del receso de verano. Sin embargo, solo tres carreras después, con tres victorias de Hamilton, Vettel estaba 28 puntos atrás. Nunca logró recuperar terreno y Hamilton disfrutó de su cuarto título. Ferrari todavía puede darle la vuelta a la situación esta temporada, pero en este momento parece que Hamilton está en camino al título número cinco.