Un maravilloso gol de Saúl Níguez deja al Atlético de Madrid a 90 minutos de alcanzar la final de la Liga de Campeones en Milán.

Dribló a tres hombres y lanzó un obús desde dentro del área en el minuto 11 para romper el empate y, nada sorprendente considerando que jugaba el Atlético, así quedó el resultado.

Este fue el partido 33 de Jan Oblak sin recibir goles en 52 partidos esta temporada y requirió un esfuerzo sobrehumano de todos los jugadores rojiblancos para mantener a raya al Bayern de Múnich.

El equipo de Pep Guardiola sudó y se esforzó, pero no pudo derribar el muro del Atlético, con David Alaba lanzando un gran disparo lejano que se estrelló en el poste y un gran cabezazo de Javi Martínez salvado por Jan Oblak.

EL Bayern de Múnich le negó la Copa de Europa al Atlético en 1974, cuando los bávaros igualaron en el minuto 120, antes de aplastarlos en la repetición de la final. Pero esto no fue una venganza, como ha explicado Diego Simeone, fue únicamente una nueva oportunidad.

Y la aprovecharon. Saúl la aprovechó. Hizo un eslálom enorme, como si fuera Messi o Maradona, rematando con aplomo.

Antoine Griezmann forzó una buena atrapada de Manuel Neuer mientras se cruzaba el central; mientras que Philipp Lahm pidió penalty después de que el balón golpeara la mano de Augusto Fernández en el área, pero eso habría sido excesivo.

El Bayern trató de avanzar en la segunda parte y mejoró sustancialmente, pero el Atlético pudo cerrar el partido cuando Fernando Torres estrelló un disparo en el poste.

Douglas Costa lanzó un remate sobre el travesaño y Robert Lewandowski disparó muy cruzado frente al arco, pero por tercera temporada consecutiva, el equipo de Pep no ha podido anotar en el partido de ida de semifinales de la Liga de Campeones.

Entretanto, el Atlético no ha recibido goles en 14 de sus últimos 16 choques de Liga de Campeones en casa.

Esto está perfectamente equilibrado para reanudarse la próxima semana en el Allianz Arena…