Una de las decisiones más desconcertantes de 2018, fue que el nuevo campeón de peso pesado de UFC, Daniel Cormier, se enfrentara a Derrick “Hot Balls” Lewis en lugar de conceder la revancha al hombre que destronó, Stipe Miocic.

Stipe defendió el cinturón de peso pesado más veces que nadie en la historia del UFC. Por supuesto, tres no es un gran número, pero en una división de hombres corpulentos, esto es más difícil de lo que parece. Toda esa masa pesada detrás de tus golpes puede significar quedar fuera, como lo descubrió Stipe cuando se enfrentó a Cormier en el UFC 226. En lugar de conceder el desquite al batidor de récords, nos tocó ver a Brock Lesnar llegar y dar de empujones a DC durante la pospelea con Octagon. Como decimos a menudo aquí en PMN, es como si estuviéramos en una realidad alternativa.

Aún así, Miocic no está cediendo en su cruzada por tener una oportunidad de obtener el cinturón.



El problema siempre será saber qué pelea dará los mayores beneficios. Stipe vs. DC generó 380 mil ventas de pago por evento, mientras que la pelea de UFC, Cormier vs. Lewis apenas consiguió 250 mil. En teoría, las peleas por el título de los pesos pesados son las que atraen grandes cantidades de dinero y teniendo las opciones de Brock Lesnar y Jon Hones en esta categoría para pelear contra DC, es muy probable que Stipe no obtenga su oportunidad.

Lástima.